Quinina, alcaloide derivado de la corteza del árbol de la quina. Es un antipirético (agente que disminuye la fiebre) eficaz y se usa para reducir la fiebre en muchas enfermedades. Fue el único remedio conocido para la malaria hasta el desarrollo, en los últimos años, de fármacos sintéticos.

 

Se cree que la eficacia de la quinina fue probada en Perú por los misioneros jesuitas, quienes la introdujeron en Europa alrededor de 1640. A través de los años, el aumento de su uso amenazó con la extinción de estos árboles de América del Sur. Los esfuerzos para cultivar el árbol de quina en otros países tuvieron éxito en las Indias Holandesas (en la actualidad Indonesia) a finales del siglo XIX. La producción de los árboles cultivados fue tan superior en calidad y en cantidad a la de América del Sur que en poco tiempo las Indias Orientales Holandesas prácticamente monopolizaron el mercado. A principios de la II Guerra Mundial, la invasión japonesa de las Indias interrumpió más del 90% del suministro mundial de quinina. Durante la guerra se desarrollaron sustitutos de la quinina y se produjeron en grandes cantidades para la protección de las tropas aliadas, en especial en el escenario bélico del Pacífico. En 1944 los químicos estadounidenses Robert Woodward y William Doering consiguieron sintetizar la quinina a partir del alquitrán mineral. Sin embargo, la quinina natural aún es necesaria ya que algunos microorganismos responsables de la malaria son resistentes a las sintéticas.

5 comentarios en “La Molécula De La Semana: Quinina

  1. Hi! interesante, que pasaria si utilizamos la quinina como ligante en un complejo de cobre, el cobre direcionaria asitios especificos como el higado, o maravilla lugar donde la malaria incuba…
    Abra posibilidades q el complejo obtenido sea mucho mas eficaz que la propia quinina, sabes si existen algún tipo ed farmacos relacionados con la quinina, en complejos biometálicos.
    Gracias!
    Saludos yes!

  2. cuando se dice que la quinina “natural” es más eficiente en realidad estamos hablando de una mezcla de compuestos, todos con actividad antimalárica. En cambio, cuando se sintetiza en el laboratorio sólo se hace uno de los compuestos involucrados.
    Por supuesto está el tema del costo, el cual va a depender del rendimiento que se obtenga con la extracción del principio activo directamente de la planta en comparación con el costo de la síntesis (diste en el clavo!)

    1. En realidad, aparte del costo que tiene la obtención del principio activo de alguna fuente natural, un fármaco reemplaza el uso de otro cuando se demuestra que el fármaco emergente (natural o sintético) es más seguro, es decir, tiene baja toxicidad. La quinina es el fármaco antimalárico más antiguo y costituyo por mas de tres siglos su única fuente de tratamiento. Sin embargo, a la quinina se le han asociado efectos toxicos auditivos, oftálmicos, gastrointestinales, neurológios, renales y cardíacos; por esta razón su uso se ha limitado, y en su lugar se han venido empleando otros fármacos mas seguros como la cloroquina (sintetica) o la artemisina (natural).

Puedes decir algo sobre la entrada actual…

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s